Si eres luz ¿Por qué no tienes lo que tanto deseas?

¿Recuerdas aquel profesor que iniciaba el curso diciendo que toda la clase tenía 10 de calificación y que dependía de cada uno conservarlo para fin de año?

Eso vino a mi mente al pensar que todo lo tenemos, que todo lo podemos, que todo lo que deseamos es posible por el simple hecho de ser quien somos y por el simple hecho de pensarlo.

Porque todo está en tu campo, ese espacio de energía universal, ese espacio de alto nivel vibracional.

Así es, eres energía absoluta, de la más alta y poderosa, de la más brillante y espectacular, de la más grande y atrayente, eres puro amor, eres sabiduría absoluta, eres fuente divina, eres el universo mismo, eres expansión.

Adentro, alrededor y a través tuyo habita esa energía universal lista para emanar lo que diga tu mente e impulsarlo con la fuerza del corazón, con las emociones que ahí alberguen.

Y así lo creas todo, gracias a eso que eres, a ese cúmulo de energía que siendo tan poderosa como eres, manifiestas la vida que tienes.

Y entonces ¿Por qué no tienes lo que tanto deseas?

  1. Porque lo que hay en tu vida es lo que hay en tu mente
  2. Porque no sabes lo que realmente deseas
  3. Porque no haces caso a la guía de tu cuerpo
  4. Porque no te das tiempo para conectar con tu Ser
  5. Porque te victimizas en lugar de trabajar en ti
  1. Porque lo que hay en tu vida es lo que hay en tu mente.

Haz una pausa y sincérate contigo misma.

Quieres al hombre de tus sueños viviendo contigo, pero al mismo tiempo tienes miedo a dejar tu independencia y entonces, ahí lo tienes; la incongruencia entre lo que quieres y lo que piensas, lo que incluso pudiera ser la causa de los dolores de tu cuerpo, impulsado por una energía contradictoria.

La mayoría de las veces esa incongruencia no es tan consciente, en realidad es subconsciente.

Es decir, lo que en realidad crees o piensas está guardado en el Subconsciente, en ese espacio que alberga información y energía que hemos creado en otros tiempos y espacios, pues somos una misma energía que ha habitado diferentes cuerpos y, que al regresar, se proyecta en tus creaciones.

Entonces, eliges pensamientos acordes a esa energía e información. Si alguien en otro momento te abandonó, ahora pondrás en tu mente la idea de que “te podrían abandonar” y serás lo más precavida posible al respecto, viviendo con ese miedo para después crear una realidad donde te abandonen.

2. Porque no sabes lo que realmente deseas, o no haces nada para alcanzarlo.

Te dejas llevar por la rutina, sin una vida con propósito y por tanto, con una energía dispersa y sin impulso.

3. Porque no haces caso a la guía de tu cuerpo. Él es el reflejo de tus emociones, es el indicador de cuando algo va por buen camino cuando tu corazón se expande o cuando algo no te gusta, sintiéndote contraída. Simplemente lo ignoras y “aprendes a vivir con ello”, cuando en realidad tu cuerpo es la brújula perfecta que te indica el camino correcto.

4. Porque no te das el tiempo para conectar con tu Ser, no te das un espacio para preguntarle a tu Ser superior, a Dios, al Universo, a tu Yo cuántico, a esa energía inmensa, sobre lo que tienes que hacer para alcanzar eso que tanto deseas o incluso, para saber qué se requiere de ti en ese momento de tu vida para seguir avanzando.

5. Porque te victimizas en lugar de trabajar en ti

Vives la vida, con el maravilloso y extenso poder que tienes, dejándolo a la deriva.

Suceden circunstancias gratas y  poco gratas.

Sin embargo, estas situaciones que te frustran, que te alteran, que te ponen triste, que parece que te están bloqueando para conseguir lo que perseguías, son las que más valor tienen, son oro molido.

Son incómodas, te pueden mantener en vela, e incluso pueden hacer que derrames lágrimas mientras sientes el corazón oprimido.

Pero sin ellas no tendría caso que estuvieras aquí, porque dentro de tu plan divino, viniste con el firme propósito de arreglar eso que desarreglaste, de equilibrar lo que está en desequilibro y que se manifiesta en esa inconformidad vivida, en la forma en que te relacionas, en la salud de tu cuerpo físico, en tus finanzas… energía e información guardada en tu subconsciente.

Y para equilibrarlo todo, hiciste acuerdos con los que ahora forman parte de tu vida, quienes te muestran tus miedos y emociones no gratas, para tenerlos tan de cerca que no puedas evitarlo, hasta que decidas transformarlo.

¿Cómo transformar la energía?

  • Pon atención a lo que te está diciendo tu cuerpo
  • Sé congruente contigo mismo
  • Sincérate y enlista qué realmente quieres y lo qué no quieres en tu vida
  • Haz caso a tu instinto, esa voz que te dice por dónde ir
  • No empatices con el otro por el hecho de ser cercano a ti; sé real y emite tus propias creencias, pensamientos  y valores al respecto, de lo contrario bajarás tu vibración

Y una vez que arreglas eso, que equilibras la energía, elevas tu vibración, es decir; el poder maravilloso que tienes está ahí, siempre lo ha estado, pero ahora tu mente elige la posibilidad con la mejor versión de ti mismo.

Carolina Mart

2 respuestas

  1. Muchas , muchas gracias 🙏🏽
    Me encantó ,una guia muy clara y simple aunque a veces cuesta trabajo ,nos sumergimos en la cotidianidad y olvidamos lo que realmente somos y potencialmente podemos lograr .
    Gracias por compartir esta sabiduría,tan valiosa 🙏🏽

  2. Me cuesta trabajo ubicarme, ya que me educaron teniendo una religión donde era imposible creer por ejemplo en la reencarnación y tal vez esa sea mi lucha ,,por qué hay tantas cosas ocultas,, pero estás informaciones me van abriendo otros panoramas. A estudiar y aprender mucho mucho más , muchas gracias por ser tan clara,,te admiro mucho